Llegamos a la oficina de informaciones del cementerio general. Buscábamos la hermana de mi señora. Mis suegros la enterraron allí después que murió de bronconeumonía, cuando aún era bebe. No sabíamos el año. Nos facilitaron unos enormes libros escritos a mano. Empezamos a leer. Pasaron más de dos horas, dimos con ella. Numero del nicho y la sección. Preguntamos donde quedaba. Nos dijeron que esa sección se derrumbo y que los restos fueron traspasados al patio “x”. No dimos con ella. Me pregunte ¿por qué nunca fueron a verla?
viernes, 14 de octubre de 2011
Ni la tumba, ni la cruz
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario