viernes, 14 de octubre de 2011

Cementerio

Cuando era niño vivía en el campo. Un día, cuando tenía como 8 años, fuimos con mi primo al cerro a dejar unos animales de mi tía. Cuando veníamos bajando se nos obscureció. De ida como de vuelta debíamos pasar al lado del cementerio del pueblo. Cerca había una casa. Pasemos – dijo mi primo. Pasemos – dije yo. Había dos viejitos conversando. Nos invitaron a pasar. Nos dieron té con tortilla de rescoldo. Al rato nos fuimos. Uno de ellos nos acompaño. Al llegar al cementerio dijo: Aquí me quedo. Entro al cementerio y desapareció. Corrimos a la casa a todo dar.

No hay comentarios: